Urtain versus Urtain. En el ring del Victoria Eugenia. Desde los épicos tiempos del Cofre era necesario descubrir nuevos escenarios subliminales para que los 100mil hijos de Joe Louis (devotos del boxeo como deporte digno del blanco y negro) pudieran revisionar a uno de sus iconos. El colectivo teatral Animalario ingenió la excusa, y Urtain volvió a pelear durante hora y media entre asaltos, butacas, plateas y palcos.
Una vida/muerte hacia atrás, rebobinada, que llega al sobresaliente en el genero teatral y que no hubiera pasado del suficiente en cine. Para los que no hemos conocido a Franco, muchas referencias de ésta obra ejercen un papel puramente contextual. La biografia deportiva de Urtain es un elemento de fina arquitectura en el guion de Juan Cavestany. Y por eso impacta como un K.O.
“qué he hecho yo para que todo lo que hago sea tan sucio?”, esa almodovariana pregunta que Jose Manuel Ibar/Roberto Alamo repite, es la respuesta a la España de finales del siglo 20. mientras Urtain formó parte del “pan y circo” no gozábamos de la libertad teatral (por ejemplo) de ahora. Cuando el harrijozatzaile zestoarra pidió su finiquito le pusieron en la cola de Larra con un vaso en la mano.
(uno, que además se nutre de guiños infantiles, habia estado unas horas antes en “Handitan”, de Aizpea Goenaga, protagonizada por Glu-glu. Era cuestión de pensar y reir, pero no explicaron el orden de hacerlo)
martxoaren 15
astigar2009
lunes, 16 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario